He leído que "vivimos de espaldas a la muerte" varias veces en estos días y no me había parado a pensarlo, pero es una gran verdad.
En mi caso, ya no es así; ya no me da miedo morir y miro a la muerte de frente. Sé que esta ahí y que en cualquier momento se presentará ante mí: un mal catarro, cualquier complicación...y mi gemELA aprovechará para ganar la partida aunque sea con trampas.
No siento miedo ya. Lo que siento es una mezcla de tristeza y pena pq amo vivir. Que no tenga miedo no significa que quiera morir.
Nos educan mal... nos ocultan la muerte de pequeños y eso nos hace vivir equivocados, creyendo que somos inmortales. Y no...nadie vive para siempre; así que quizás hablando de ella, haciéndonos desde pequeños conscientes de que está ahí, la muerte dejaría de ser un tema tabú.
A cambio deberían enseñarnos a pensar en qué queremos dejar atrás cuando nos muramos: ¿una vida llena de discusiones?, ¿haber dado más importancia al exterior que al interior de cada persona?, ¿habernos importado solo lo material por encima de todo?... ¿O queremos morir con la satisfacción de haberlo hecho lo mejor que hemos podido?.
Creo que cuando llegue mi final pensaré en quienes quiero y me quieren, en los momentos vividosy en las risas compartidas más que en el dolor que me haya podido causar alguien o en los malos momentos... y por eso intento vivir en paz, transmitiendo el valor de la vida y lo bonita que es si la sabemos mirar con otros ojos. Miro a la muerte de frente, sin miedo, pq yo ya sabía (como todos) que eso iba a pasar. Nacemos para morir. En nosotros está hacer todo lo posible por disfrutar, ser felices y hacer felices a los demás. El resto sobra... es relleno.
Y por eso vivo el hoy, el ahora. No quiero que la muerte me pille despistada. Quiero morirme sonriendo, sintiendo que he amado, vivido y hecho lo máximo que he podido; quiero seguir teniendo este sentimiento de no haberme dejado nada atrás. Y sobre todo, quiero que los míos me vean feliz incluso en ese momento para que así entiendan lo que yo ya entiendo y miren a muerte de frente.... como yo.
Quiero sonreír porque en lugar de tristeza, quiero que el último minuto de mi vida sea para sonreír por lo disfrutado y amado y no para lamentarme por lo que no dije o hice.
Sé feliz. Perdona. Sonríe. Vive. La vida es un suspiro.