Acabo de ver la película "Antes de tí" de nuevo; y digo de nuevo pq ya la había visto hace un par de años, creo. Es curioso cómo el momento de tu vida en el que estés, puede hacerte cambiar la percepción. Cuando la ví en su momento me pareció una película bonita, que trataba un tema tan difícil como es la eutanasia de una forma fácil de entender para quien quizás no la comprende o comparte. Hoy me he quedado viéndola de nuevo pq imaginaba que mi percepción iba a cambiar. Como así ha sido.
Ahora, dada mi nueva situación, con mi gemELA pegada a mí como una sombra, la forma de verla ha cambiado completamente. Obvio. Si la primera vez lloré por lo triste del final, antes lloré por lo reflejada que me veía en la situación de él, en que en un futuro yo sentiré esa misma impotencia y llegado el momento no sé qué decidiré. No sé si tendré la valentía de querer vivir con lo que venga...o tendré la valentía de quitarme de enmedio para ni sufrir yo ni hacer sufrir a quienes me acompañan. Valentía para unos; cobardía para otros...para mí valiente cualquier decisión pq cada uno vive la suya.
Me da mucho miedo llegar al punto en el que quiera desaparecer y ya no ser físicamente capaz de poder hacer nada. Me apena pensar que tenga que verme obligada a vivir en unas circunstancias que ya no me producen felicidad ni se la producen a los que están conmigo. Tengo más que claro que voy a firmar el testamento vital por mucho que le duela a Toño. Pero y si esa situación tarda años en llegar?? años en los que yo estoy encerrada en un cuerpo que sólo me deja mover los ojos?? Y si eso no es vida ni para mí ni para los demás?.
Ahora que estoy más en "contacto" con gente que tiene su propia gemELA, me llaman la atención las ganas de vivir y luchar que tienen algunos de los que están peor. A veces también me pregunto si es cierto, si no es algo que dicen para que los que están a su lado no se sientan tan mal. No lo sé. Creo que son sinceros, pero es que ya pienso de todo.
Por otro lado, viéndolos a ellos pienso que a lo mejor llegado el momento, también yo encuentro a qué agarrarme para querer seguir viviendo. Pero hoy por hoy, no lo veo. Y por eso me da miedo esperar...esperar...esperar...y que resulte que esperé demasiado.
Ahora mismo, en estos momentos, ni siquiera me lo planteo. Por ahora me veo bien, estoy tranquila, voy tragando cada victoria de mi gemELA y procuro evitar mirarla para no ver cómo se ríe la hija de los demonios.
Pero el tema está ahí. Latente. De fondo. De vez en cuando asoma. No tendré el valor y nunca daré el paso. Me conozco y sé que no lo haré. Pero sería un alivio saber que llegado el momento alguien me ayudaría a darlo. Pero no; es ilegal. Tiene narices el tema.
Pero como lo de mi gemELA: es lo que hay.
Hay que tragarlo aunque no guste.
Una mierda.
Y sin patatas.
