Léeme antes de seguir...

📒 Léeme antes de seguir...

Hola lector del futuro!!  Un motivo que me empuja a escribir este blog, abriéndome en canal y contando lo que de verdad siento y experimento...

lunes, 18 de noviembre de 2019

está aquí...me pisa los talones.

Hoy tuve la segunda consulta con el Dr. Marzo, el reumatólogo, y vengo un poco plofffff. Más bien un mucho ploff. Me ha derivado al neurólogo y nada más salir de allí pedí cita y la tengo para el  miércoles a las 6. Cagada estoy.

No me ha dicho mucho.... pero suficiente. Con el electromiograma en la mano, me ha dicho que tengo pérdida de unidades motoras y no se qué de motoneurona anterior....y que lo que me pasa en la pierma derecha (he perdido casi toda la masa muscular en ella y por eso me caigo tan fácilmente) no tiene que ver con las dos vértebras que tengo con artrosis. Que el dolor que tengo ahora mismo en el gemelo derecho es que me he hecho un desgarro muscular al forzarlo y de rebote, tendinitis también. Como no funciona bien, tiene que hacer más fuerza y de ahí la lesión y como no tengo masa muscular, de ahí las caídas. Pero que todo eso viene de un problema a nivel neuronal; que la analítica marca también inflamación muscular, deterioro de células musculares y no sé cuántas cosas más, además de la lectura del electromiograma. Que ahora me pedirá el neurólogo una resonancia y más pruebas para ir descartando y enfocando en qué tengo exactamente. Pero que sí, que algo hay.
Me preguntó si tengo antecedentes de enfermedades neuropáticas...y ya se le puso cara de pena, pq bueno...están la ELA  de mi tía y la Ataxia Multisistema de mi prima; o sea...blanco y en botella...

Pues todo eso os cuento. No me coge de sorpresa. Llevo un año y pico con esta pelea diciendo que no estoy bien, que estoy siempre cansada y que me caigo mucho...y que el pie derecho no lo controlo...y ni caso. Yo viví la ELA de mi tía desde los comienzos y con mi prima también, y las dos empezaron igual que yo: caídas tontas, roturas de tobillos y manos,..... que nadie las hacía caso, que eran unas exageradas,.... pues eso.

Y ya está. El que se ha quedado mudo es mi marido. No sabe cómo gestionarlo el pobre. O eso pienso yo, pq él no dice nunca nada. Imagino que pensará que a ver qué viene, que al final tengo razón.

Pero bueno, la vida sigue. Sea lo que sea que tengo, será otra enfermedad más a abatir. Habrá que ir remando según venga la marea.

A mi familia no le voy a decir nada aún. Están todos en Asturias y Santander y la distancia hace que todo se vea peor. Y a mi madre menos aún. Son 89 años, vive sola en Santander y bastante se preocupa ya con mi otra enfermedad. No quiero que se disguste. 
Y esto es lo que hay.


No hay comentarios: