Léeme antes de seguir...

📒 Léeme antes de seguir...

Hola lector del futuro!!  Un motivo que me empuja a escribir este blog, abriéndome en canal y contando lo que de verdad siento y experimento...

lunes, 18 de octubre de 2021

Cronometro mis lágrimas

Hay días en los que me levanto triste o me entristezco por cualquier tontería. O me enfado, que también hay alguno, pero más que nada me pongo triste. Me cuesta más intentos de lo normal levantarme de la cama... se me cae la pastilla y me las veo morenas para recogerla... se me atraviesa un botón... cualquier nimiedad puede hacerme de repente y sin ninguna razón lógica, sentirme muy triste. Y quiero llorar. Necesito llorar. Y me lo permito...pero un tiempo limitado, marcando un fin. Me concedo 5 minutos para llorar. Y lloro, claro que lloro. Lloro desconsolada, entrando en ese bucle en el que quienes están en una situación parecida reconocerán de inmediato: ¿por qué yo? ¿qué he hecho para merecer esto? con tanto violador y asesino suelto ¿y me tiene que tocar a mí? qué injusto es todo, no me quiero morir, tengo miedo, ¿qué será de los míos? no podré hablar, qué injusto, ¿por qué?, ¿por qué?, ¿por qué?...Es un bucle en el que siento pena a mí misma, siento la ira que no siento nunca y me permito odiar a mi gemELA. 

Por eso pongo una alarma: porque dejar de llorar, de estar triste o de sentirme enfadada con la vida o con mi gemELA no es fácil. Lo fácil es entrar en barrena, dejarse llevar y no poder (o no querer) parar. Lo fácil es sentir pena de mí misma y dejarme morir. Así que pongo el crono. La pongo porque ante su sonido soy capaz de parar, de volver a ser yo, de volver a mi día a día sin odios,  tritezas, ni llantos... en definitiva, de volver a ser la Olga que todos habéis conocido siempre y que soy. 

Pongo la alarma porque necesito algo que me haga volver a la realidad. Cuando suena, soy capaz de parar; dejo de llorar. Así lo controlo. Así me permito llorar, hacer lo que necesito en ese momento. Así me desahogo. Así puedo seguir después. 

La alarma es mi medio para permitirme dar rienda suelta a mis sentimientos negativos cuando los tengo. De este modo puedo pasar las 23 horas y 55 minutos que quedan de día sonriendo, siendo feliz y viendo la parte bonita de vivir con mi gemELA pq la fea ya me he permitido el gusto de odiarla durante esos cinco minutos en los que dejo que sienta que me domina. Y estos 5 minutos me dejan tranquila para varios días o incluso semanas.

A veces pienso si me estaré engañando a mi misma y no veo la realidad. Pero por otro lado, soy muy consciente de lo que va a venir. Y me preocupa.. claro que me preocupa. No me da miedo morir pero sí el proceso tan duro que me queda por medio. Pero no puedo evitarlo, así que elijo la opción que creo más inteligente: aprender a vivir con ello y aceptarlo. 

Y así lo intento hacer.

A mi manera.

Para seguir siendo yo.


No hay comentarios: