Léeme antes de seguir...

📒 Léeme antes de seguir...

Hola lector del futuro!!  Un motivo que me empuja a escribir este blog, abriéndome en canal y contando lo que de verdad siento y experimento...

martes, 11 de febrero de 2020

Aitor

Hoy he ido donde Aitor, mi psicólogo. Digo "mi" pq así lo siento. Nos conocemos desde hace unos 20 años pq hubo un tiempo en que necesité ayuda y él me ayudó. Estaba en un momento un poco tonto de mi vida y consideré que necesitaba ayuda. Fue una de las mejores cosas que he hecho en mi vida. A partir de ahí cambié mucho. Básicamente, me conozco. No me conocía. Pero bueno, a lo que iba.

Me saludó como siempre, con un "peazo" abrazo de esos "apretaos" con los que te envuelve entera y que me encantan. Y pasamos a charlar...le conté que ahora tengo una gemELA y bueno, se quedó seco el pobre. Normal. Como para no. Me dijo que era la primera vez que un paciente le dejaba sin palabras... 

Y ya empecé a contarle mi vida, ¡cómo no! y que yo me veo tan bien y tan tranquila que por un lado pienso que qué bien...y por el otro pienso que no es normal, que en algún momento reventaré. Pero que creo que es que estoy bien, que lo tengo muy asumido.

Su opinión: pues como siempre, que estoy como las maracas de Machín, jeje. Él no me lo dice así...pero que las maracas se quedan cortas, ajjaja. Lo primero una mini bronca cariñosa diciéndome que llevo todo el rato hablando de Toño, de mi madre, de cómo les afecta a ellos esto...y que cuándo pienso pararme a pensar en mí, que hasta ahora no había necesitado tanto como ahora pensar primero en mí. Que tengo que ser egoísta, que como siempre, estoy pensando en los demás y que tengo que empezar a pensar en mí. Tengo que reconocer que no le falta razón. Que en ningún momento le hablé de cómo me afecta a mí. Pero es que no lo pienso. Igual es que soy una inconsciente...o que no lo quiero ver? Adivina lo que pasa por esta cabeza! bufff. No lo sé ni yo.

En resúmen, que me deje de ostias (literal) y que me preocupe por mí. Que viva cada día y que se me meta una cosa en la cabeza:  " hoy es el MEJOR día del RESTO de mi vida". 
 Y es lo que tengo que asumir y según eso, como tengo que actuar. Que mañana será peor y pasado peor aún. Que ya nunca voy a tener un día mejor que el de hoy. 

Y como siempre, tiene toda la razón. Es un poco brusco diciéndolo, pero sabe que yo no soy de chorradas y prefiero las cosas claras y no que me anden con tonterías. Pero coñe, me impactó. Yo no lo había pensado así. Pero es la verdad, cruda y dura. Es así. De hecho voy a poner esa frase en el título del blog por algún lado. Es una frase que resume mi situación actual y futura en su realidad y crudeza. Y me gusta. 

En fin...que cuando vuelva, se lo diga y así conoce también a Toño, que le gustaría conocerle. Y nada más. A dormir se ha dicho.


lunes, 10 de febrero de 2020

Se lo he dicho a mi familia

Pufff. No sé ni por dónde empezar. Menudo día!!!

A ver si no lo lío todo para contarlo. Junto con Macarena, había organizado todo para ir a Asturias y Santander. Me vi obligada a decirle a mi primo Jesús Antonio por teléfono  lo de mi gemELA. Pobrecillo; en un principio creo que se lo intentó tomar en plan profesional (algo a lo que está acostumbrado) pero según íbamos hablando y organizando me iba dando cuenta de que, obviamente, estaba afectado. 

Decidimos que organizaría una reunión allí con mis primos pero sin cónyuges...algo difícil como es lógico pq iban a preguntar que por qué ellos no podían estar. Pero a ver... cuantos menos lo sepan, pues mejor. Pero a mis primos no se lo puedo ocultar. Tienen nietos y deben saber que esto puede ser familiar. Total, que mi primo lo organizó en su casa. 

De modo que ayer domingo 9 me fui a Santander en el supra. Como ya no me atrevo a conducir, menos aún en carretera y muchísimo menos 500 km., pues en bus. Allí me recogieron mi hermano y mi cuñada para llevarme a Asturias. Bueno..si no es por el empujón de Toño en mi culo para subir y pq mi cuñada Toñi me agarró las cosas para poder desenganchar el pie del último escalón, aún estoy o subiendo o bajando, jajajaja. Madre de Dios! qué torpe me veo ya!

Fuimos a Asturias. Durante el viaje, yo feliz de poder hablar con alguien sobre mi gemELA. Un desahogo, la verdad. Cuando llegamos estaban allí Marisa y Macarena ya. Nadie sabía que íbamos, así que Marisa, que no es tonta, creo que empezó a sospechar pq se quedó muy seria. Después llegó mi primo Jesús Manuel y el mi pobre todo contento de vernos, pq nos vemos muy poco con él. Y casi seguido llegaron Aurori y Clara Mari y también se extrañaron,  pero con esta característica de adaptación y el cariño que nos tenemos todos, pues pienso que ellas no sospecharon nada. 

Y lo solté. Solté la bomba. Lo digo así pq así lo sentía yo: un bombazo para ellos. Y de hecho así fue. Empezaron a preguntar que si era lo mismo que tenía tía..que si aún no habían encontrado nada para curarlo...que si estaban seguros...bueno, la retahíla de preguntas lógicas en estas situaciones en las que uno no quiere creer lo que tiene delante. Jesús Manuel y Jesús Antonio lo pasaron muy mal los dos, mis pobres. Al final lo de el "sexo débil" va a resultar que no es tan débil. Ellas fueron más prácticas. No obstante, creo que más adelante las llamaré a ver cómo están, pq la verdad que les he dado un bofetón a todos ellos y no se lo esperaban de ninguna manera.

Ahora estoy como más tranquila. Parece que he quitado de mi garganta una bola que me tenía medio ahogada. Las penas compartidas son menos penas, dicen...y yo creo que es verdad. Lo malo es que para aliviarme yo, les he pasado a ellos parte de mi bola. Pero me entienden; yo creo que me entienden. No podía ni escribir en el grupo de wassap. Era como estar mintiéndolas a la cara y eso me hacía sentir mal. No soy así, no me gusta ir por detrás y no ser sincera. Pero no podía hacerlo de otra manera. No podía decírselo por teléfono. Mejor en persona para que vieran que estoy bien, que no estoy llorando por las esquinas, que sigo siendo la misma. Con un andar raro, pero la misma.


domingo, 9 de febrero de 2020

De camino a Santander y Asturias

Aquí estoy...decidiendo si me como el trozo de bizcocho que me han dado en el bus o lo guardo. La pelea constante que tiene mi cabeza entre el: "quiero adelgazar/no engordar" y el "total qué más da ya". Tengo dos miniyos en mi cabeza; uno muy tranquilín y obediente ... y el otro loco y desenfrenado. Esa soy yo. Como estoy nerviosa, pues el loco esta en su salsa la joía. En fin. Será una pelea hasta que muera, creo yo. Jajajajaj, igual la pelea dura 3 años na más...jajajja. O cinco! Quién sabe!!! 

Ahora voy en el bus camino de Santander, donde me recogerán mi hermano y mi cuñada para llevarme a Asturias. Allí mi primo me ha ayudado a preparar una mini reunión con los más allegados para soltarles la buena nueva que llevo y pedirles que lo mantengan en secreto. Y eso, el decírselo y pensar en cómo se lo van a tomar, me angustia. Sobre todo una de ellas que es para mí una hermana mayor y que es la que está enferma también.

Al mismo tiempo me siento mal por engañar a mi madre. Es como una bola atragantada. Nunca le he ocultado nada y por de pronto hoy ni siquiera la veré. Dormiré en casa de mi hermano y mañana iré a casa de mi madre como si llegase del bus. Y la llamaré hoy como todos los días diciendo que estoy en Zaragoza y que iré mañana en el bus. Buffff.

En fin...que voy con un no sé qué por dentro que no sé cómo definir. Básicamente, una bola de nervios en el estómago. Estoy ansiosa. Eso es: ansiosa. Y triste, pq iré repartiendo tristeza y preocupación a los que quiero y no es algo agradable de hacer; y eso me genera nervios y ansiedad por cómo vayan a reaccionar y cómo vayan a asumirlo. Pero contenta, pq sé que todos me ayudarán con lo de mantener a mi madre ignorante de esto, que es lo más importante para mí. Pufff. Qué agobio traigo encima. Estoy contenta por ir, pero preocupada y triste también. A mi no me entiende ni San Pedro si baja y se lo explico.

Decidido: me voy a comer el bizcocho. Que le den pol viento a los kilos por ahora. No me voy a agobiar con más cosas que bastante tengo ya. Como se puede ver, acaba de ganar la batalla el miniyo cabrón. El otro se ha quedado escondido por ahí dentro en mi cabeza y ahora mismo no lo veo. Que me deje en paz un rato también. Pero en cuanto abra el papel del condenado bizcocho va a a venir a tocar las narices en plan: "de verdad? te lo vas a comer? con lo bien que llevabas la dieta?? te merece la pena??...." y así toooodo el bizcocho y más aún. Ni comer tranquila puede una, coñe.