Hoy no ha sido un buen día.
Por la mañana recogí una carta de la ss en la que se me citaba para el neurólogo. Me sorprendió pq que había quedado con el de cabecera en ir al privado y con lo que me dijera, yo le decía a él. Así que preparé la comida tan feliz como siempre, unas hamburguesas caseras con pan de cristal, pensando que al final, por error, me había solicitado él la visita.
Cuando vino Toño se lo comenté y le empezó a cambiar la cara; al decirle que tendría que volver al de cabecera para que me hiciera el volante, pq estaba claro que había habido algún error y fuera como fuera, en la carta me pedían el volante del médico, dejó de comer y me dijo: "no vayas; lo tengo yo". Me costó entenderlo. Mucho. No hacía más que mirarlo intentando entender cómo podía él tener un volante mío sin haber ido al médico conmigo, pq yo había ido sola al de cabecera... pero al final lo relacioné: él había pedido cita con el médico para hablar con él sin que yo lo supiera...y bueno, ya la comida atragantada. Él empeñado en que terminara de comer, mi hamburguesa en el plato con un solo bocado y preguntándole que qué pasaba. Ya fue un: "dime lo que sea, por favor, dímelo... con esta angustia ahora mismo no puedo comer...me estoy poniendo muy nerviosa y tengo hasta ganas de llorar de los nervios...tengo algo, verdad?? algo malo, verdad? es la enfermedad de mi tía??". El pobre tenía tal estado de nervios y agobio encima que solo negó con la cabeza. Yo creo que no le llegaba la voz al cuello, el pobre. Al preguntarle que si era la enfermedad de mi prima me dijo que sí con la cabeza. Y yo respiré aliviada. Le dije que bueno, que ya estaba dicho, que era cuestión de afrontarlo y punto.
De modo que me trajo el volante y de repente volví a no entender nada. El volante era para una espirometría... Él empeñado en que era lo que le habían dado, que lo acababa de recoger en el centro de salud...y yo en que ese no era el volante para la cita que había recogido para el neurólogo. No entendía nada. Así que me puse a leer el volante y de repente leí: "paciente de 53 a. recién diagnosticada ELA por médico privado..." y ya no pude leer más. Un bofetón en toda la cara. Le volví a preguntar que qué era lo que tenía y estaba tan nervioso imagino, que ni él mismo sabía qué era. Al final nos entendimos. Es ELA lo que tengo.
Tengo ELA. Yo. LA TENGO. Yo. Ya está aquí. Mis temores o casi certezas eran reales. Esclerosis Lateral Amiotrófica. Yo. La tengo yo. Resulta que el idiota del privado lo vio con el electromiograma que yo le llevé y que era el que a mí me había hecho prácticamente ratificar que tenía algo serio, ELA en concreto. De hecho no lo dije aquí pero lo abrí y ya ví lo de la motoneurona y empecé a llorar en el momento pq entendí perfectamente lo que era. Y luego, ya mirando en Google, todo lo que salía era lo mismo. Pero este imbécil de neurólogo me lo negó. Me negó claramente que fuera ELA (la tenía mi tía) o la Ataxia Multisistema de mi prima. Y le creí. Lo dijo tan seguro que le creí. Tonta, tonta mil veces por creerle. Aunque bueno, lo normal es creer al médico, no? Pues le creí. No pq quisiera creerle, sino pq me dio un razonamiento que, bueno... no me pareció descabellado. Y lo dijo tan convencido, con una sonrisa de oreja a oreja tan sincera que a mí se me saltaron las lágrimas del alivio. Me dió medicación para lo de los calambres y me pidió una resonancia para rebuscar según él, a ver de dónde venía esta falta de fuerza en la pierna derecha.
Cuando volví el segundo dia me dio más medicación aún, no sé para qué, pero estoy tomando 12 pastillas al día...no sé si a lo tonto, pq ya no me fio de él. Ese día, a escondidas, le dio a mi marido un papel para que le llamase. Por eso yo pensaba que Toño estaba enfadado y no quiso esperar al bus. Lo que estaba era acojonado imagino pq se temía las noticias que le iba a dar. Lo llamó, quedaron y le contó todo.
Y al recogerlo del buzón yo, se descubrió el pastel. A Toño le estalló todo en la cara y no estaba preparado. No podía ni hablar. De hecho sigue callado. El mi pobre lleva 15 dias tragando él sólo, pensando en dejarme pasar la navidad tranquila pq sabe que me gusta. Mi pobre... lo ha pasado fatal hoy para decírmelo. No podía hablar. Le he tenido que ir preguntando yo pq no le salían las palabras. Y no era su papel en esta función. Me lo tenía que haber dicho el neurólogo. No soy idiota como para que me tengan que ocultar nada y desde luego y sobre todo, no tenía por qué hacerle pasar a Toño un trago tan amargo. Con lo que traga ya en el trabajo, no sé cómo no ha reventado. No sé de dónde ha sacado tripas para poder cargar con ello. Pobre.
Pero bueno. El médico de cabecera le ha comentado a mi marido que hay una asociación para ir, ARAELA, y la tenemos a 50 metros, así que nos acercaremos a ver en qué nos pueden ayudar.
No sé ni cómo me siento, la verdad. En parte aliviada aunque resulte un poco idiota, porque quizás ha sido un alivio saber que no estaba loca, que esa "depresión" que yo imaginaba estar pasando no era tal. Y enfadada, porque me ha tocado a mí y no a un asesino, violador o cualquier otro hijo de puta que se lo merecería bastante más que yo. Pero no. Me tocó a mí mientras ellos viven para seguir matando o violando.. Y cansada, harta...muy cansada, porque en los últimos 10 años no he levantado cabeza: Psoriasis, Cistitis Intersticial, Paniculitis Mesentérica y ahora ELA. No digo que "la puntilla" porque seguro que aún me toca más. Y asustada. Mucho. Lo que más. Muy asustada. Y no puedo transmitir mi miedo porque los que lo saben a mi alrededor están muy asustados también. Toño se ha quedado mudo. No quiere hablar de ello. Está asustado imagino, como yo. Y triste, rota, porque tengo a mi madre con 89 años a 400 km de mí. Ella sufrió la enfermedad con mi tía y si se enterara de que también yo la tengo, no sé cómo podría con ello. Es fuerte; mucho. Pero mientras pueda evitarlo, procuraré esconderle la enfermedad. Le iré contando alguna historia que tendré que ir modificando con el tiempo. Ya veré.
A Toño no le gustó que me lo hubiera escondido pero una vez hecho, decidió dejarme tranquila hasta después de navidad pq sabe que me gusta mucho, así que fue él solito al de cabecera, le comentó todo y éste me pidió ya la consulta con el neurólogo y una espirometria. Por eso me llegó la citación hoy sin que yo supiera nada.
En fin. Es lo que hay. Llevo todo el dia con el estómago cerrado y temblando pq estoy muy nerviosa. Creo que lo he encajado peor pq ya me había hecho a la idea de que no era nada grave. Si el primer día me hubiera confirmado lo que yo ya sospechaba, me habría cogido mejor. Pero ahora me ha pillado en frío.
Y aquí estoy. Desahogando en privado para no ahogarle más a él. No tengo a quién contárselo y no puedo parar de llorar. Rafa y Toñi lo saben. Toño llamó a mi cuñada y se lo dijo. Yo aún no puedo hablar con ellos pq me voy a poner a llorar sin parar. No hago más que pensar en mi madre y en Toño. Que a ella no la voy a poder cuidar y que a él le va a tocar cuidarme a mí. Venir de trabajar y encontrarme donde me dejó. No puedo con ello. Y mi madre siempre cuidando de todos y al final no va a poder contar conmigo. Me parten el alma las dos situaciones y no me dejan parar de llorar. Estoy escribiendo y no paro de secar las lágrimas. No puedo parar.
Por el amor de Dios...tan hija de puta he sido en esta vida para que no pueda vivir tranquila? Es que no me merezco poder vivir sin mas? Joder!!. Mierda!! Joderrr!! .... Dios mío...tengo ELA. La tengo yo. Yo... No es un desconocido. Soy yo. Es de mí de quien hablo. Soy yo!
Y Triste y angustiada porque mi marido va a estar solo aquí. Llegado el momento de que yo sea dependiente, él estará solo. Y después de 8 horas de trabajo llegar a casa y verme mal a mí, no sé cómo lo va a llevar. Así que tengo que ser fuerte. Ya no solo por mí, sino por los demás. Tengo que pensar con tranquilidad qué hacer, cómo y cuándo. Mi familia se merece saberlo y yo necesito que lo sepan. Pero me da mucho miedo que haya "filtraciones" y le llegue a mi madre. Así que a ver cómo lo hago.
Dios mío!! Tengo ELA!! Estoy muy asustada; tengo mucho miedo. No a morir, sino a vivir; a vivir como vivió mi tía durante 35 años. No quiero vivir así. No quiero.
Tengo ELA... Tengo ELA... Tengo ELA... Tengo ELA... Tengo ELA... no salgo de este bucle. Mi cabeza no me deja pensar en otra cosa. Espero ser capaz de vivir tranquila y que mi cabeza se relaje. Pero ahora mismo no puedo pensar en otra cosa.